Personajes del Camino: Jato

Ahí en la foto se puede ver al “brujo” Jato, de tan “grato” recuerdo para tantas y tantas peregrinas que todavía conservan el ADN de sus ligeras manos en alguna parte de su cuerpo. Aunque en la foto sostenga una caja de Frenadol, Jato es “mago” y coge la energía de los árboles del Bierzo y la transmite luego a las carnes de las peregrinas para que continúen su camino más relajadas. Algún puñetazo se lleva el hombre en el transcurso de sus múltiples curas “milagrosas”, pero como es un gran sanador se aplica a sí mismo el cuento y en un santiamén queda como nuevo. Se vé, por el Frenadol, que con el catarro aún no puede.

Los ancianos en el Camino

No te dejes engañar por su aspecto. A partir del mes de septiembre el Camino se llena de “supuestos” ancianos que lo recorren paso a paso. Y digo “supuestos”, porque una característica común a todos ellos es la excelente forma física que mantienen. Hay muchísimos holandeses, que tracidionalmente comienzan el camino en su casa, en su país, y tardan unos tres meses (aproximadamente) en llegar a Compostela. Cada año, como es normal y lógico en cualquier colectivo de miles de personas en movimiento, mueren unos seis o siete peregrinos de media, por las más diversas causas. Lo que es muy raro es que “pasen” a formar parte de esas tristes estadísticas las personas que ya han superado los setenta años.

El letrero de Manjarín

¿Habrá algún día cayucos del Camino?

Las tiendas del Camino

Las tiendas en el Camino son, muchas veces, como faros o iglesias que iluminan mucho más que las citadas cuando se trata de alimentar al cuerpo, tras haber caminado durante un buen porrón de kms sin sombra ni descanso. El espíritu, parece ser, ya se alimenta solo y no necesita de esos entrañables lugares llamados a desaparecer. Es una pena, pero a la larga corta, todos estos sitios de los pueblos, atendidos por señoras muy similares a la que atiende a la peregrina en la fotografía, irán cayendo de forma directamente proporcional al aumento de las ofertas en los hipermercados. En lugares así, todavía se encuentra de todo, desde el típico paquete de Ducados hasta bolsas de pipas olvidadas en algún estante de La Pilarica (repita). Eso sí que da pena. Aunque creo que siempre quedará algún tendero que, aunque sea por indolencia, no se dejará vencer por las multinacionales. Al menos durante unos años.


Roland y Ferragut, Ferragut y Roland. Poca gente los relaciona con el Camino de Santiago, salvo los peregrinos que comienzan su andadura en Roncesvalles y, en su camino hacia Zubiri o Larrasoaña, se topan con el monumento que representa a aquel combate ya legendario que hizo retumbar todas las tierras hasta los confines más lejanos. Y hay quien dice, o que decía, que todavía prosiguen su disputa entre las nubes sin que la balanza se incline nunca en uno u otro sentido. ¡Qué tiempos! :)

Peregrinos (la película, mientras dure online)

Cuando se derrite la nieve


Ahora que el Camino está lleno de turistas, me “vienen” al recuerdo las imágenes de las cuatro veces que yo lo recorrí durante los fríos meses de invierno. Sólo la primera vez, cometí el error de hacerlo en verano. No se si volveré a pisarlo algún día. Me imagino que no. Pero si eso volviera a suceder, tengo totalmente “claro” en qué época volvería a “pisar mis pisadas” (valga la estupidez) ya olvidadas y borradas por el tiempo. :)

Peregrinos en la India

Hay muchos caminos de peregrinación, aunque el de Santiago sea el más conocido y exista desde antes de la aparición del Cristianismo. Se cuenta, y estoy totalmente de acuerdo con ello, que era un camino pagano hacia el fin del mundo, el Finis Terrae, y que la Iglesia de Roma hizo con esa ruta lo que suele hacer siempre en estos casos. Seguir su premisa de, “si no puedes con ellos, únete a ellos”. Es decir, que lo “cristianizó” y se inventaron la tumba del Apóstol a tres jornadas de distancia del Finisterre para que los peregrinos se detuvieran ahí y no llegaran a presenciar el tenebroso final de las tierras y la inmensidad del Océano (recordemos que en aquel entonces la Tierra era plana :) En la imagen, unos peregrinos de la India, que posiblemente nunca oyeron hablar de Jesucristo, se refrescan antes de continuar su ruta hacia otro tipo de destino espiritual que nada tiene que ver con las osamentas. :)

Sin Palabras